Desde dentro…

Ene
23
2019

No Angel (II)

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro..., Relatos o Versos     1 comentario


Pasó tanto tiempo desde las 00:20 que dijo que venía hasta la 1:20 que llegó… que llegué a pensar que era todo una broma pesada y que debía meterme en la cama.
Mientras tanto, vi algún vídeo de monólogos en el portátil y eché alguna partida en el móvil. Quería que el tiempo pasara rápido… y si se hacía muy tarde y era todo una broma, pues me llevaba un rato entretenido, una ducha profunda y revitalizante, y un recuerdo. Estaba considerando el dormirme, y de repente, escuché unos golpes tímidos en la puerta.
Abrí lentamente y allí estaba ella sonriente, con unos ojos preciosos y una sonrisa nerviosa. Su melena recogida y rizada era tan sensual, aquel lunar le daba tanta personalidad, y era de mi altura con tacones. Llevaba un vestido de una especie de raso marrón que dejaba ver su espectacular cuerpo, y su escote descubría aquel perfecto tesoro que me había dejado con la boca abierta en la foto que me había enviado desde la ducha.
Hola… pasa. – Le dije tembloroso. – Me parece increíble que estés aquí, llegué a pensar que era todo una broma, o un sueño.
Ella pasó y se notaba en su forma de moverse sus nervios.
Yo no hago cosas así nunca. – me dijo. A lo que respondí: Sí, lo sé, yo tampoco, vaya dos nos hemos ido a juntar.
Se sentó en la cama y mientras nos mirábamos fijamente, comenzó a relajarse. A los dos minutos de haber llegado ya la notaba mucho más tranquila, y se quitó la chaqueta y se descalzó. Contemplarla era un espectáculo. Su manera tan sensual de moverse, la perfección de su piel, su boca con unos labios grandes y carnosos, su piel ligeramente morena, su sensacional escote. Pero sobre todo, nuestras miradas cruzándose, aquel modo de quedarnos perplejos, recordando a dos enamorados, pero más «presente» quizás… perderme en aquellos ojos, era perfecta y plena paz.
Estuvimos hablando un buen rato, vimos juntos Hong Kong desde la ventana, hablamos por encima de la vida y sus cosas, de trabajos y de momentos vitales, pero sin entrar en sitios molestos como el que ella tuviera pareja y un hijo, y yo repasar lo que había sido un año muy complicado para el corazón y el alma.
Le di un beso en el hombro, yo estaba tan nervioso como ella, y no dejábamos de mirarnos sin comprender aquel guiño del destino, aquel encuentro tan extraño y especial de dos hispanohablantes en una ciudad de 7 millones y medio de habitantes, aquella magia fugaz conectándonos.
Y llegó el ansiado momento en que me besó. Aquellos enormes labios eran un abrazo, eran un nórdico, eran deseo… y hacían que yo me sintiera novato e indefenso ¡Yo! Mis labios decidieron que estarían a la altura y que no se iban a amilanar, y se entregaron sin miedo… saltaron al precipicio de aquella sagrada y celestial boca.
 
Bailamos… acariciar su piel fue descubrir de nuevo el tacto, tantear la perfección de sus formas era como un poema inédito de Neruda, el olor de su boca, de su pelo, de su cuello… su piel de gallina cuando le besaba en los sitios adecuados. De su cuello bajé a los hombros como una excusa perfecta para deslizar con mis labios sus tirantes, primero el derecho y luego el izquierdo, el vestido se resbaló y quedaron sus pechos al alcance de mi boca, y los besé con pasión mientras escuchaba su respiración acelerarse un poquito más, y no paraba de recorrer su piel, no podría cansarme de aquello, bajando por su barriguita mientras se reía por las tensiones liberadas y las cosquillas que le producía mi barba.
La puse de pie para dejar que el vestido se cayera al suelo, y aproveché para deshacerme también del tanga. La tumbé en la cama y volví a empezar en su cuello, aunque esta vez tenía claro mi objetivo. En unos segundo recorrí un cuerpo tan familiar pese a la novedad, de los hombros a los pechos, al ombligo, a los muslos… y aunque le daba un poco de vergüenza, fue más rápida y decidida mi lengua que cuando quiso darse cuenta ya exploraba su sexo dejándola indefensa ante mi.
Y así pude aprender sus ritmos, lo que le gustaba más, mirando de vez en cuando hacia ella y admirando la forma de sus pechos, seguí trabajando en un ritmo que elevara sus bioritmos. En medio de aquella pasión me susurró que se iba, que se iba, y yo seguí pues quería sentir en mi boca el temblor final de su cuerpo… y así fue, un espasmo perfecto, sintiendo en sus músculos la explosión a la que ponía melodía con sus gemidos. Pocas cosas me gustan más en la cama que sentir eso… y ese fue su primer regalo aquella noche.
 
Yo no podía pedir nada, ella tampoco podía dar, y sin embargo, me dio todo.
Era de esos labios por los que saltarías al vació sin paracaídas, feliz y sin miedo.
Bailamos, hicimos el amor y disfrutamos hasta que mi ángel quiso plegar sus alas.
Yo le habría hecho un hueco en mi cama de hotel, pero ella quería volver al nido de su casa alquilada.
Ambos nos despedimos sin saber si nos volveríamos a ver, ni cuando… ni dónde.
Aquellas horas juntos, aquellos momentos perfectos, se convirtieron en un tatuaje en mi alma, que no querré borrar nunca.

Ene
9
2019

No Angel (I)

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro..., Relatos o Versos     comentarios cerrados


Aquella noche a varios miles de kilómetros de mi casa estaba algo aburrido y había acabado una serie que me había llevado en el portátil para el viaje. No sé muy bien el motivo, pero me dio por abrir Tinder como remedio contra esa endémica soledad del alma, y decidí darme un «paseo virtual». Cuando llegaron los primeros «match», empecé alguna conversación insulsa que acababa en una oferta sexual con un precio concreto, descartando quedar con nadie. Tras hablar con un amigo un rato, me dispuse a dormir cuando vi un mensaje en mi móvil de esta aplicación.
Hola – decía.
Acostumbrado a hablar en inglés, me llamó la atención que fuera en español y le contesté.
Hola ¿Qué tal llevas la semana?
Era Jueves y yo veía cerca el fin de mi estancia en la gran metrópolis asiática.
Bien, tranquila, estoy de vacaciones ¿y tú?
Le conté que estaba trabajando en Hong Kong esa semana, y que en realidad, vivía en Madrid. Ella me dijo que vivía en otra ciudad europea, pero que estaba de vacaciones pues necesitaba una desconexión del mundo real.
Estoy de vacaciones solita.
Elogié su sonrisa en las fotos que tenía puestas en su perfil, me costaba creer que pudiera estar hablando con una mujer tan espectacular y hermosa. Me contó dónde había nacido, y al matiz de que estaba solita, le pregunté si estaba soltera, esperando que en cualquier momento me confesara que estaba disponible por un precio, algo muy habitual en estos sitios.
La verdad no estoy soltera, bueno, solamente por esta semana ¿y tú?
Me quedé sorprendido de escuchar eso, uno siempre espera encontrar gente soltera en estas aplicaciones, pero no siempre es así. Me intrigó mucho aquella última frase, y seguí la conversación.
Tiene que ser una historia muy interesante la tuya. – le dije, la notaba agobiada, deseando escapar de algo.
No me juzgues. – me dijo. Y le respondí un «Para nada» que evitara que se molestara, ni yo era nadie para juzgarla ni conocía qué motivos la habían llevado a estar sola en Hong Kong.
Seguimos hablando de nuestros trabajos y de la vida, de la zona de la ciudad en la que estaba mi hotel y de en la que estaba ella, hablamos un ratito más… y le di mi whatsapp a ver qué pasaba.
 
 
Al ver su avatar de Whatsapp me quedé sorprendido pues confirmaba que era ella la de las otras fotos, y que era guapísima. Allí continuamos la conversación, esta vez estaba más tranquila y animada.
No tardó en decirme un «cariño», qué dulces son las mujeres latinas, aunque me daba miedo que ahora llegara la letra pequeña.
Le lancé una indirecta de que si necesitaba un abrazo, y ella la recogió:
Qué lindo jajaja un poco de cariño sí me hará falta.
Me quedé con los ojos abiertos, y parecía que ella entraba al trapo.
Cómo jugando al póker, hice un all in. Le envié una foto de las vistas de mi habitación, en la planta 31, y al fondo, una luz brillaba en la zona en la que ella estaba en su apartamento, al otro lado del río. Le dije que con un Uber estaría en mi hotel en 5 minutos, y que yo podía enviárselo en cuánto me dijera.
Tardó 5 eternos minutos en contestarme.
Antes de que lo hiciera, le solté un «No quería molestarte» por si había ido demasiado rápido. Su respuesta fue que para nada había sido así.
Luego empecé a balbucear, tan típico en mi, intentando convencerla de lo interesante de vernos, sabía que en el fondo ella quería tanto como yo el encuentro, pero le daba miedo, lo cual era más que comprensible. Era dulce y encantadora, pero sus respuestas tardaban 5 o 6 minutos (más tarde me enteraría que era por problemas con su móvil).
Tardó luego otros diez minutos en decirme algo más.
Yo le sugerí que podríamos vernos el Viernes un rato, en caso de no querer en aquel momento.
¿Ya te vas a dormir? – me preguntó.
Mi respuesta fue clara, estaba cansado y llevábamos una hora hablando.
Si no vienes sí.
Respondió con una foto de ella de cuerpo entero metida en la ducha.
Mi mandíbula se me desencajó y se me disparó el corazón al pillarme por sorpresa ¿Era real lo que me estaba pasando?
Dame un rato que me preparo. – me respondió, y entonces el que se metió en la ducha fui yo.

Continuará…

comentarios cerrados
Nov
27
2018

Sugiero que el más triste de los presos, tenga derecho a sábanas de seda…

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro...     comentarios cerrados


…bendita sea la boca que da besos,
y no traga monedas, y no traga monedas…»

Me vino a la cabeza esta melodía semisagrada, y al buscarla en Spotify me di cuenta de que no aparece; ocultaré mi indignación por ello, y seguiré divagando mirando de reojo a esos puñeteros cabrones verdes que no dejan de quitar música en lugar de sumarla, me pregunto si dentro de unos años solo existirán las canciones ellos quieran, las que más escuche la gente, las que estén de moda, y las demás se diluirán en el océano del tiempo y el olvido, sin duda eso revitaliza mi teoría de que hay que tener una colección sana y propia de MP3 pese a Spotifies e iTunes.
La verdad es que últimamente (meses, más bien), ando más desmusicalizado… no suelo ponerme los cascos en el autobús, e incluso en el coche voy en silencio, tampoco descubro tanto música como antes. Pero siempre vuelve Sabina con sus letras, que quizá no animan demasiado, pero ayudan a regodearse y darse un baño de realidad, de sentimientos, que hay que «disfrutar» todos los estados de ánimo, desde tocar fondo (momento en el que debes pensar «ahora ya solo puedo subir»), hasta los días grises que buscan desesperadamente un color…

…Y algunas veces suelo recostar
Mi cabeza en el hombro de la luna
Y le hablo de esa amante inoportuna
Que se llama soledad…»

Y con esa mezcla de dejarse llevar por la corriente, con un «sigue nadando», y un «siempre hay esperanza», se mira hacia un futuro que a veces la vida nos recuerda que es tremendamente incierto, solemos olvidar que cada hora es un regalo y que el haber vivido muchas, no nos garantiza el vivir muchas más. Y no, no es algo negativo, es realista… solo cuando ves el borde del precipicio puedes darte cuenta de lo mortal que eres, e intentar vivir entonces mejor, más en presente, sin culparte por tu pasado, sin soñar con el futuro, intentar coger esa libertad por la que hemos muerto y matado, e intentar usarla adecuadamente…

…Soy del color de tu porvenir, me dijo el hombre del traje gris
«No eres mi tipo» le contesté, y aquella tarde aprendí­ a correr
Al pisar la estación le abrí­ la jaula a mi corazón
Tras las montañas estaba el mar, la noche, el vértigo, la ciudad
El mundo a cambio de una canción, me daba un plato, un beso, un colchón…»

Cuando vives mil etapas, entre tormentas y calurosos veranos, te centras en mantener la calma y el equilibrio todo lo posible, según ganas años aumenta tu amor por la paz y la tranquilidad. Siempre me ha despertado curiosidad el pensar cómo me sentiré dentro de unos meses, o dentro de un año… y es increíble cuánto puede cambiar todo, desde ese vital «quien tienes a tu lado», o «cuales pueden ser tus sueños». Quizás cuando la vida te sacude violentamente tan solo quiere que despiertes, y no se cansará de intentar que lo hagas, hasta ese día y momento oportunos… en que así sea.

…Incluso en estos tiempos
De aprender a vivir sin esperarte
Todos los días tengo recaídas
Y aunque quiera olvidar no se me olvida
Que no puedo olvidarte…»

Si alguna vez he dado más de lo que tengo
Me han dado algunas veces más de lo que doy
Se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
Y puede que no exista el sitio a donde voy…

comentarios cerrados
Nov
21
2018

Sigue nadando, sigue nadando

 Escrito a las 15:00     Archivado en: Desde dentro...     comentarios cerrados


El otro día me vi por tercera vez «The Meg» (o «Megalodon» para los amigos), una película con Statham, tiburones, gags, una chica china encantadora y su simpática hija… solo le faltan algunos besitos, pero la verdad es que lo tiene todo para que sea la clásica película estúpida que veré mil veces. Una de las cosas simpáticas de la película es cuando nuestro Jason encara al tiburón de 15 metros para colocarle un localizador, y entona la famosa frase que Dory nos dejó para el recuerdo «¡Sigue nadando, sigue nadando, nadando, nadando!«. Gran guiño.
Esa frase aplica mucho a la vida, es tan simple como poderosa, nunca dejes de nadar… por jodido que se ponga todo, la primera obligación de un pez… es mantenerse a flote. Y así han sido mis últimas semanas, con un gran viaje de por medio que se merecería una mención aparte. En lugar de soltaros un rollo sobre el viaje, os pondré el vídeo al final, así me ahorro criticar la organización del mismo y algunas cosas que no me gustaron de unos y otros, así como comentar esa fascitis que me tuvo sin poder moverme unos días, y lo mucho que aprendí de ella. Pero a lo que iba, que no quería hablar del viaje, y sí, autocompadecerme un poquito

Los procesos de ave fénix que tenemos algunos no son sencillos, y sobre todo, son dolorosos. En mi caso, esta regeneración que me toca ahora va unida a dejar atrás a alguien, algo que es siempre muy duro, sobre todo cuando no eres capaz de ver la verdadera dimensión de una persona por estar demasiado cerca de ella, quizás tan solo la distancia del tiempo me permita ser honesto sobre la importancia o no de alejarte de alguien, en un sentido bueno o malo. Cada día, al salir al mundo, no te queda otra que creer en en ti y seguir caminando, es algo que siempre he tenido claro. «Por mi y por todos mis compañeros«, como decíamos de niños, y especialmente por la gente que nos quiere, en ellos encuentro yo esa fuerza o necesidad de levantarme cuando la vida me ha tumbado o arrodillado.
Y a veces el mejor regalo que puedes hacer a alguien es dejarlo ir, si vuestra relación es tóxica para ambos, aún no siendo malas personas ninguno de los dos. Como ese cumpleaños que tu agenda te escupe a la cara y que optas por no felicitar, deseando que contribuya a que una herida se cierre para ambos, cicatrizando cuánto antes.

Quizás otro día hable del cambio del mundo, de cómo hay días que me siento un carca por desagradarme cambios sociales como comportamientos o tendencias musicales, los ídolos que tienen algunas personas cuyo éxito no logro comprender, el cinismo del mundo tolerando asesinatos reconocidos públicamente, la política, especialmente la nacional, tan repugnante y carente de esperanza, en estos tiempos en que las extremas derechas se abren paso en todo el mundo, y con ellos el dolor y la intolerancia. Y luego está el espejo, en el que veo cosas que debo cambiar, lecciones que debo aprender antes de poder enseñar algo, pero siempre hay esperanza y sonrisa, oscuridad que da sentido a la luz, y nos hace grises, no por la ausencia de colores, sino por habitar ese espacio que hay entre la oscuridad y la llama.

En cualquier caso, recuerda: Sigue nadando.

Ah, y quiero hacer una mención especial a Carlos Valverde, un lector que el otro día me envió un mensaje precioso que me ha animado mucho, y de todo lo que decía me quedo con «Simplemente quería felicitarte por tu blog, siempre trato de enviar un mensaje de agradecimiento a todos aquellos bloggers cuyos blogs me parecen brillantes, o aportan algo positivo a mi vida«, así que muchísimas gracias, de corazón, por tus palabras. La gratitud es algo que estoy trabajando, y que todos debemos mejorar, y que tú practicas muy bien.
 


 
 

comentarios cerrados
Ago
9
2018

La frágil confianza

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro...     comentarios cerrados


Supongo que la confianza es como un jarrón que cristal,
que cuando se rompe, se puede pegar con loctite,
pero ya nunca queda igual.
 
Últimamente he vivido muchas pruebas de esto, demostraciones de la vida de lo valiosa y preciosa que es la confianza, atesorada con esmero y tiempo, y cómo, en tan solo unos segundos, se puede perder por completo. Pero incluso en circunstancias así, la vida sigue siendo maestra, pues hay niveles, hay raseros y mil formas de medir la vida. Hace años recuerdo un espectacular debate entre qué es peor, teniendo pareja: ¿Acostarte con alguien o mantener una relación platónica no física con alguien?
Cada persona opinaba algo distinto, había para quienes algo platónico, una leve llama de un amor, era mucho más grave que un acto animal y físico. Otras personas, sostenían que la infidelidad física era más grave que cualquier flirteo platónico. Al final, como tantas y tantas cosas en la vida, todos tenían su parcela de razón.
 
Ayer tuve una de esas conversaciones que te rompen algo. No suelo esperar mucho de las personas, pero alguien a quien quiero defendía a otra persona a la que considero prácticamente un criminal. Recuerdo que tras oír sus palabras de preocupación, tan incoherentes entre sí, no supe qué decir. Un «vale» se quedó en el aire, pues me había quedado desarmado ante cómo alguien puede malgastar fuerzas en cuidar de alguien que podría haberte destrozado la vida y que intentó, metafóricamente, asesinarte (y no metafóricamente, quitarte a tus hijos).
Todos somos tan distintos, vemos y vivimos esto de modos tan dispares ¿Dónde empieza la verdad y termina el orgullo? ¿Cuándo sabes si tienes razón o si lo que ves es tan solo una mancha en tus gafas? Quiero seguir creyendo que más allá de pruebas está el corazón y la verdad, la honestidad y la empatía. La gente mala, y la buena.
 
No es nada sencillo mantener la cabeza fría.
Dos problemas me han preocupado últimamente. En un caso, alguien que hace tiempo que no pregunta cómo estoy se ha ofendido por en error mío inexcusable, pero ¿Es más valioso su orgullo que todas las horas que he dedicado a hacer más soportable la levedad de su Ser? Si él considera que es así… pasapalabra, no quiero más de eso, si no eres capaz de asumir tu parte de un error, si no eres capaz de pedir perdón, incluso cuando no seas el único culpable, apártate de mi camino.
El otro, quizás la otra cara de la tortilla. ¿Qué sucede cuando lo que más te une a alguien es la confianza y esta se altera o se rompe? Si no puedes creer en lo que alguien dice, si te sientes mal-tratado mientras esa persona cuida a maltratadores, si te creen un juguete… quizás sea hora de dejar la partida y mudarte de planeta. Si alguien tiene miedo a contarte algo y vive una vida entre tinieblas, quizás vuestro vínculo no sea tan fuerte como para soportar los vientos del destino y las tormentas del tiempo y haya que emigrar.
 
Tantas preguntas, tanto que aprender para formular las respuestas.
 
 
 

comentarios cerrados
Jul
2
2018

7 consejos sobre la vida que daría a mi hijo

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro...     comentarios cerrados


     A mis 41 suelo ver muy poco probable que vaya a tener hijos. Alguna vez he pensado en qué le diría a ese, o esos, hipotéticos hijos si algún día los tuviera, y estos… serían mis 7 consejos (los más importantes) para ese hijo que puede que nunca llegue a conocer. Espero que pueda servir de algo para los hijos de otras personas, que merecen también estos consejos enlatados frutos de una vida de tropiezos, enseñanzas, vuelos frustrados, ciclos de ave fénix y grandes y sabrosas victorias:

1.- Haz del aprendizaje tu forma de crecer, que tu actitud dibuje tu mundo. Utiliza todo para avanzar, intenta descubrir el secreto de que todo acto negativo tiene dentro la semilla de una oportunidad. Un amor que se va deja sitio para uno mejor, una planta que se muere con su cadáver fertiliza la tierra preparándola para que una nueva semilla brote más fuerte. Ante cada cosa que nos sucede, podemos decidir con nuestra actitud cómo la viviremos. Si miras siempre al suelo, te perderás el cielo, si miras siempre para arriba, no dejarás de tropezarte… quédate en el punto medio, quédate en el ahora, quédate en vivir cada cosa del mejor modo posible, en aprender a ser cada vez más feliz, y ayudar en su viaje a los demás pasajeros de este espectacular tranvía llamado «vida», que recuerda… es un regalo, nacer es lo más increíble que podía pasarte… y sucedió, celébralo cada día.

2.- «Caerse está permitido, levantarse es obligatorio.» Este proverbio ruso siempre ha sido uno de mis motores vitales. Recuerdo que de niño, uno de mis momentos más reveladores fue el día que descubrí que llorar no servía de nada cuando te caías, y dejé de hacerlo. Lamentarte no atenúa el dolor, y regodearte en él tampoco. Caete sin miedo, aprende, levántate sin prisa… pero evita tirarte al suelo a llorar como un niño pequeño, eso no es dolor, es capricho y rabieta. Intenta ver algo positivo en el tropiezo que te ayude a evitar futuras caídas, y levántate sonriendo, dándole el valor que merece a la lección que te acaba de hacer más fuerte y mejor.

3.- Nunca des nada por sentado. A veces, cuando alguien te trata mal es porque le gustas, por irónico que parezca. Intenta entender el motivo de las cosas, la causa, eso te hará más sabio y fuerte, y podrás predecir y controlar efectos y consecuencias, y aunque el mundo nunca deje de sorprender, tu no des cosas por sentado. Cuántos deportistas descuidados hay que celebraron su victoria antes de tiempo y fueron superados por sus rivales por una vanidad hueca. Haz de la curiosidad tu amiga, de la sabiduría tu meta, y emplea ambas para exprimir más y mejor el mundo, para disfrutar del viaje del conocimiento, que no siempre brillará en un mundo hueco, pero que te llenará por dentro.

4.- No trates como prioridad a quien te trata como una opción. Cada día es más grande en el mundo la distancia entre los seres oscuros, y los más luminosos, y cada vez hay más grises en el medio. Entre todas, hay personas que no tienen amigos… tienen objetos, y se rodean de gente que pueden usar en un momento u otro. No te dejes usar, entrégate a quien te merezca, valórate convenientemente y no caigas en las redes de vampiros emocionales, psicópatas, cerdos egoístas, víctimas de todo, vanidosos incurables y demás especies peligrosas. Rodéate de gente que te quiera de verdad, que sean felices y no se celen si te ven tener un éxito o crecer, gente que no se alimente de ti, sino que lo haga contigo, que te sumen y que quieran aprender contigo, llénate de gente que sea… no que parezca, los postureos y seres huecos están en aumento, sé tu mismo, y sé genuino.

5.- Si sacas a alguien de tu vida, no te culpes por ello y déjalo ir. Incluso puedes permitirte darle una oportunidad más adelante para ver que estabas en lo cierto, pero no podemos encajar con todo el mundo, e incluso la persona más increíble puede ser incompatible contigo, o viceversa. Busca gente que te aporte cosas buenas, que te haga mejor y te equilibre, no gente que te pueda vender al mejor postor y que altere tu vida poniéndola patas arriba. Aprender a decir adiós es una de las cosas más difíciles de esta vida, pero es necesario dejar ir a alguien que te resta, te debilita y no desea tu bienestar. Con la mano en el corazón, sí, pero no temas decir adiós, así dejarás un hueco para que lo llene otra persona que venga con cariño honesto y aire fresco.

6.- No te cruces en el camino del suicida, o te arrastrará con él. Verás, querido hijo, hay gente en esta vida que no tiene ganas de vivir, no sé si por traumas u otras huellas de su infancia, enarbolan un victimismo que busca que vayas detrás de ellos para rogarles que vivan. Hay gente que quiere ahogarse, que le tiras un flotador y no lo coge, que le tiras un tronco, y tampoco… y que solo buscan que te tires tú a por ellos para arrastrarte al fondo en su caída. Ten cuidado con los suicidas, con los que van de víctimas del mundo (sin serlo), con la gente negativa, los vampiros emocionales, la gente que no comparte tu felicidad y que solo parece sonreír en tus desdichas. Acepta que no se puede salvar a quien no desea ser salvado, y asegúrate que ninguno de sus tentáculos te arrastre con él en su caída.

7.- Sé tu mismo, todos los demás… ya están cogidos. La mejor manera de ser feliz, es disfrutar de lo que quiera que sea que te emocione y te llene. Busca tu felicidad, tanto si ha de ser haciendo surf como decorando apartamentos, o si quieres ser peluquero o un abogado de prestigio. No intentes ser lo que el mundo espera o quiere de ti, sé lo que te haga feliz, lo que te llene más. Si intentas sumar a la vida de la gente no solo te volverás adicto a ello, sino que te sentirás más fuerte y vital, si eres fiel a ti mismo y con la sonrisa por bandera, acabes donde acabes será el lugar indicado, si crees en algo, lucha por ello con todas tus fuerzas, y tanto si lo consigues como si no es así, te sentirás bien.

Qué conste que no me he pasado meses pensándolos… había apuntado alguno y hoy era buen día para rematarlo y compartirlo. Espero que si os gusta hagáis lo propio, y que os aporte algo positivo ¿Qué consejos daríais o añadiríais vosotros? Podemos hacer entre todos una versión revisada…
Un abrazo enorme

livelong¡Larga vida y prosperidad!

comentarios cerrados

Autor

  Earl grey con cookies de...

...un poeta novato en busca de diccionarios donde encontrar letras y colores que dibujen cielos y momentos, amante de la vida y sus Nirvanas, de canciones, gestos, olores... ¡Cómplice de atraco a palabra armada junto a Joaquín! Busco el hueco para deslizar mis dedos húmedos y lascivos por entre las piernas de la vida, mientras avivo mi mirada de Peter Pan, mientras con detergente me esmero en conservar el alma lo más blanca posible.

  • Sígueme en Twitter
  • Página en Facebook de este Blog
  • Mi lista de deseos de Amazon
  • Mis listas de Spotify
  • Las fotos del móvil...
  • Mi canal de YouTube
  • La música que escucho...
  • Mi historial de votos de cine en IMDB
  • Añádeme en Skype
  • Escríbeme por Telegram...
  • Mi tumblr personal...
  • Mis fotos en Flickr
  • Mi cuenta de Vimeo
  • Mis tableros en Pinterest
  • Mi divelog...
  • Feed RSS de este Blog
Twitter

Twitter desde Melee™ Island

El Corcho

   Otros proyectos...

 
Feeds

Suscripciones a los feeds para todos los gustos

RSS de los Posts
RSS de los Comentarios

Añadir feed a:

 
SUSCRIBIRSE POR EMAIL

Con WordPress.org y el diseño deZine de ThemeShift.com. ¡Recuerda! Leer este blog implica la aceptación de sus términos de uso (Atention! Read this blog means you've accepted its Terms of use). Para cualquier cosa, tienes un Correo de contacto (For anything you have a contact form). Escrito por 3 monos de 3 cabezas desde unas dimensiones no reconocidas por los sentidos humanos y que se contemplarán en el modelo final de la Teoría de Cuerdas. PROUDLY MADE ON EARTH.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies