Sin besos no hay murallas por las que trepar a tu cielo.
Ahí estaba ella, con su sensual figura de nuevo ante mí. Durante años habíamos jugado al gato y al ratón, y a estas alturas yo seguía sin saber cuál de los dos papeles me tocaba. Si era por las ganas de atraparme, estaba claro que ella era la gata; pero...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!