La NBA se ha convertido en un espectáculo lamentable, aunque al menos tenemos las finales que merecíamos.
Hace años dejé de seguir algunos deportes por parecerme que la influencia del árbitro, del dinero, una afición violenta o estúpida, o de perversos intereses de poderes ocultos, enturbiaban demasiado un deporte que bien llevado podría ser bonito. Y así dejé de seguir el fútbol, dónde se habla de juego...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!