Desde dentro…

May
3
2021

… no al odio, no al fascismo

 Escrito a las 11:11     Archivado en: Citas, Desde dentro...     Añadir comentario


Votemos mañana, con amor y contra el odio.
 

 

Lo siento, pero yo no quiero ser emperador; ése no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie, sino ayudar a todos si fuera posible. Judíos y gentiles, blancos o negros.
Tenemos que ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos. La Tierra es rica y puede alimentar a todos los seres.

El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas. Ha levantado barreras de odio. Nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado nosotros. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco.

Más que máquinas, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades, la vida será violenta. Se perderá todo.

Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana. Exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.
Ahora mismo mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños. Víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes.

A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.
El odio de los hombres pasará. Y caerán los dictadores. Y el poder que le quitaron al pueblo, se le reintegrará al pueblo. Y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá.

¡Soldados, no os rindáis a esos hombres! que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen lo que tenéis que hacer, que pensar y que sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado. Y como a carne de cañón.

No os entreguéis a esos individuos inhumanos, hombres máquinas, con cerebros y corazones de máquinas. Vosotros no sois máquinas; no sois ganado. Sois hombres. Lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones. No el odio. Sólo los que no aman, odian. Los que no aman y los inhumanos.

¡Soldados, no luchéis por la esclavitud, sino por la libertad! En el capítulo XVII de San Lucas se lee: el reino de Dios está dentro del hombre. No de un hombre ni de un grupo de hombres, sino de todos los hombres. En vosotros.

Vosotros, el pueblo, tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad. Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa. De convertirla en una maravillosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble, que garantice a los hombres trabajo. Y dé a la juventud un futuro. Y a la vejez, seguridad.

Con la promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el poder. Pero mintieron. No han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres, sólo ellos. Pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer nosotros realidad lo prometido. Todos a luchar para libertar al mundo. Para derribar barreras nacionales. Para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.
Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia, donde el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

¡Soldados, en nombre de la democracia, debemos unirnos todos!
 
Discurso final de Charles Chalpin en El Gran Dictador (1940)

 

 

Mar
12
2021

Los pliegues del corazón

 Escrito a las 15:00     Archivado en: A5, Aullidos, Desde dentro...     Añadir comentario


Hoy volviste a cruzarte por mi recuerdo y en lugar de borrarte de mi mente, decidí cerrar los ojos para ver si conseguía olerte. Conseguí teletransportarme a aquel Hotel de Bilbao dónde nos abrazamos por primera vez, y saboree la magia de un mojito perfecto reflejado en un espejo. Sí, quise olerte y ver tus ojos, verme reflejado en ellos, buscar aquellas fotos que solo era capaz de hacerme tu iPhone al que empezaba a cogerle cariño por cómo me trataba. Pretendía volver a sentirte delante y llevarte conmigo a Nunca Jamás para hablar hasta dormirnos. Tan solo buscaba la paz y calma de aquellos instantes perfectos contigo, que parecen parte de otra vida muy lejana.
Para ayudarme a reavivar esos recuerdos, busqué en mis archivos digitales alguna foto que me evocara lo vivido, para viajar a entonces… y revivirnos fugazmente. Pero no encontré tus fotos, ni los audios, nada. Era como si no hubieras existido, y hubieras sido solo un sueño. Busqué y rebusqué en mi ordenador, desesperado como quien quiere hacer un viaje y no encuentra el billete con el que empezarlo…

Y entonces recordé cómo los meses que siguieron a nuestra separación… me desgarraban el corazón esas imágenes nuestras que me recordaban que ya no estabas, cómo avivaban la culpa de lo que pude, o pudimos, hacer mejor, o tan solo distinto. Hay heridas que quieres curar, y otras que sabes que nunca cerrarán del todo y que tan solo puedes aceptar y llevar tapadas. Recordé cómo todo aquello, para sobrevivirte, me hizo crear un baúl virtual, uno que llenar con aquellos tesoros que habíamos construido y creado juntos en aquellas semanas tan fugaces como mágicas. Una vez estaba todo, lo enterré, sabiendo que de necesitarlo podría volver a por él… con el paso de los meses o años.
Eso fue hace mucho tiempo, y ahora… no lo encontraba ¿Lo habría perdido? No tiene sentido… así que conociéndome, pensé que lo habría escondido más allá de mi ordenador, para ponerme difícil el encontrarlo, al mismo tiempo que lo tenía en un lugar seguro. Por suerte, dejé un mapa del tesoro, que solo tuve que seguir mis pisadas en la nube para dar con él.
Ahí estaba todo, limpio y ordenado, esperándome, en su día necesitaba apartarlo de mi… pero al mismo tiempo, no tenía el valor de borrar nada, no podría, así que lo guardé todo con mimo.

Abriendo aquel fichero… sí que me llegó tu olor.
Al descomprimir mi baúl del tesoro salieron fotos, audios, vídeos… palomas mensajeras que nos hacían estar presentes pese a la distancia.
Pasee por el recuerdo, olvidando por un momento el declive de nuestro imperio y recordando algunas de las miles de pequeñas cosas que compartimos. Nadie debería olvidarse nunca de ese primer rayo de Sol que ve después de una larga noche, o de ese vaso de agua que le salva la vida en medio de una sequía, y tú, fuiste mucho más que eso.
Ya no me prohíbo quererte, hasta la raíz, ni recordarte. Sé que no puedo decírtelo, pues seguramente no lo recibirías con la misma limpieza que yo lo siento, y sé que jamás volveré a darte un abrazo, pero me niego a recordarte tal y como fueron tus últimas palabras hacia mi… para mi siempre serás esas siglas que deberíamos habernos tatuado para que nos recordaran cuándo éramos unos gilipollas, algo que se nos daba muy bien, ese vínculo místico que nos unía. Con amor y paciencia pretendo conseguir que las cicatrices al irse cerrando, dejen una marca bonita, con forma de sonrisa, ambos nos merecemos al menos eso.
La vida te enseña, y te obliga a aceptar, por complicado que sea, que como rezaba la cita:

Nada perfecto dura para siempre
excepto en nuestros recuerdos.

Y precisamente ahí, en mi recuerdo,
nada ni nadie podrá cambiarlo,
ahí serás eterna.

La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y que gracias a ese artilugio logramos sobrellevar el pasado.
El amor en los tiempos del cólera – Gabriel García Márquez

Feb
14
2021

…incluso en estos tiempos

 Escrito a las 22:22     Archivado en: Desde dentro..., Música     comentarios cerrados


El maestro Sabina siempre ha estado en una especial sintonía conmigo.
Sus letras han sido capaces de expresar sentimientos, que yo no podría haber definido con varios miles de palabras más… y sin embargo, él sí sabe hacerlo.
Hoy me venía sin haberla escuchado una canción de nostalgia y optimismo, de vista al frente… incluso cuando todos los días tengan ese rato…
¡Siempre Sabina!

 
Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

 
Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

 
Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.
 
Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

 
Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

 
Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

 
Joaquín Sabina
Incluso en estos tiempos
De “Esta boca es mía” (1994)

 

 


 

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Ene
29
2021

Amores que matan nunca mueren

 Escrito a las 15:00     Archivado en: A5, Desde dentro...     comentarios cerrados


… Y morirme contigo si te matas
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren…

Uno de los aprendizajes más duros y divertidos de la vida… es en lo referente al amor.
Cuando miro hacia atrás siento algo de vergüenza y fascinación por la evolución de aquel chico que cuando dio sus primeros besos, parecía estar atacando a una chica a mordiscos, algo que ella tampoco era capaz de mejorar por la falta de experiencia. Igualmente desastrosos fueron mis intentos por enseñar a mis dedos a bailar tango para una dama, pero para eso llegaron las maestras que con paciencia me enseñaron geografía y a usar los labios para que prevalecieran, aquellas que me hicieron creer que sabía algo de “baile” para recibir la definitiva gran lección de que cada persona es una nueva asignatura que aprender y conocer con amor y esmero.
Eran amores que parecían matar al acabarse, derrumbaban tu mundo y daban pie a semanas sin comer, repletas de lágrimas y baladas tristes de Richard Marx, dónde la comprensión y la esperanza brillaban por su ausencia, y creías que tu mundo se acababa y llegaba a su romántico final. En aquel entonces no había aprendido calma, ni que cuando se va un amor está dejando sitio para otro tan diferente como bonito, ni por supuesto la paciencia suficiente para que el olvido se ponga de tu lado. Tampoco me permitía recordar con alegría y sin dolor a ese ser especial que había sido parte de mi, y cada cosa que me recordara a ella era una daga que atravesaba un corazón maltrecho. Cuántas tonterías habré hecho por rencor, por desazón, por no reconocer que a veces coges otro camino aunque sigas queriendo a alguien, o tan solo eres una etapa en la evolución sentimental de una persona y no el destino que te gustaría ser a ti, o a ella. A veces, por propia supervivencia, no siempre por falta de amor, has de domar y amordazar al corazón para salir de un lodazal o un túnel, para mucho tiempo después… una vez libres ambos, llorar de alegría y júbilo por haber hecho lo mejor y lo necesario para ser feliz, aunque nunca dejes de preguntarte si debiste ser más valiente o suicida.
 

Foto de Jonaorle en Pexels
 
Hay amores de tantos tipos, de tantos colores, casi siempre desequilibrados, uno quiere más y mejor, y el otro aunque a veces es capaz de verlo, no pierde la esperanza de que todo se equilibre, pues siendo el amor magia, qué habría más maravilloso que esa igualdad en la vibración del corazón. A veces el amor es miedo a la soledad, a veces remedio contra el aburrimiento. Muy a menudo es la máscara del buen sexo, otras es la fantasía de formar un equipo perfecto. Inyección de autoestima, vitamina pa’l vivir, lujuria sin freno… un “me quiero morir”. Amores que no llegan a ser amores, amores que de tan platónicos no llegaron a existir. Amores a reinas que no merecían su trono, amores despechados, olvidados, imprevistos, tercos, puros, imposibles, lógicos, huecos, infinitos, torcidos, esquivos, prohibidos o simplemente, alternativos. Amores con nicotina, amores que eran mentira, o que siempre serán tu verdad, amores que solo sirvieron para ayudarnos a cerrar heridas. Amores que matan, pero de verdad, amores que nunca mueren… por la profundidad. Amores que se tatúan en tu piel, amores que borramos con láser aún sabiendo… que quedará una cicatriz peor que el recuerdo de lo que pudo ser y no fue.
 
Amores eternos que duraron un corto invierno,
como rezaba la canción de Joaquín.
 
Amores por los que darías la vida,
amores que volverías a vivir,
amores con los que te dejarías ir…
amores que son a la vez, bálsamo y huracán.
 
Amores de verdad, amores en flor,
amores reeditados, amores repetidos,
amores camino, amores destino, amores en pausa…
amores punto de encuentro… o de partida.
 

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Ene
15
2021

4 conversaciones sin terminar

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro...     2 comentarios


1

Era un preadolescente que aún comprendía poco del mundo cuando vi por última vez a mi abuelo. Tras una larga enfermedad, se había ido consumiendo como una cerilla… pero en lugar de quedase negro, él se quedó amarillo. El día que lo vi en el hospital no estaba preparado para lo que me esperaba, no sé si una conversación con mis padres hubiera podido aliviar lo que iba a pasar, creo que algo me dijeron, pero verlo era muy distinto: me costaba reconocer al gigante indestructible que siempre había sido para mi, y aunque estaba en esa edad en la que te empiezan a llamar hombre, no era más que un niño. Mi abuelo había plantado cara al cáncer hasta los límites que un ser humano puede, pero estaba a punto de irse y quería despedirse de su nieto favorito. Por desgracia, aquel niño que fui no supo guardar la compostura y se retiró llorando de la habitación de Hospital, sin poder volver a hablar con él nunca más…
De poder volver a tenerlo delante, le agradecería sus historias y le reprocharía con cariño su machismo, le daría un abrazo y recordaría con él anécdotas cómo aquella noche en que me hizo una broma haciéndome creer que había una extraña criatura debajo de la cama que compartía con mi tío mientras los visitábamos en Vigo. Y le diría que lo querré siempre.

2

En su día, me había propuesto dar más oportunidades a la gente incluso después de algún disfraz que me había encontrado, y quería centrarme en buscar esa chispa especial que en tan contadas ocasiones surge, para dejarme llevar por ella. Así que sus 4 hijos y su casa rural con agua de pozo y luz de generador se convirtieron en una anécdota inicial, pero surgida la chispa mágica… decidí seguir adelante. Pero pese al amor, era todo mucho más complicado: la convivencia con los niños, la falta de normas… plantaban cara tanto a esa gran conexión entre nosotros, como a esa vuelta a lo más básico que me hacía tan feliz, así cómo tener una familia de adulto, algo que nunca había vivido. Poco a poco, lo que empezó bonito y refrescante, se truncó volviéndose complicado… y finalmente tóxico. Yo por aquel entonces no sabía que convivía con alguien con borderline, y eso hacía que mis viajes o ausencias fueran siempre un problema. Llegaron los miedos, los insultos y gritos, y aquella obsesión con formar un hogar hacía que la relación se desmoronara como el castillo de arena que se construye sin paciencia. Aquello no funcionó, y más allá de excusas, puntos de vista, errores y tropiezos… al final ambos cometimos muchos errores, pues mientras yo buscaba mi equilibrio, ella enloquecía por atarme allí, dejando de lado mi vida, cosas que se explicaban en parte por su trastorno. Con el tiempo se casó con otro, y volvió a mi vida meses después, y acabé sin pretenderlo viéndome envuelto en un nivel de violencia, amenazas y mentiras que hasta entonces me parecía ficción. Una psicóloga me ayudó mucho a verlo todo con perspectiva y salir de allí, y mis últimas conversaciones con los diferentes miembros de aquella familia me dejaron claro que aquel no era mi sitio, de ahí mi promesa de que jamás volverían a saber de mi. Cuándo me iba seguro que ella me llamaba cobarde, y pocas veces me sentí más valiente, y tan acertado. Un mismo amor puede habitar verdades y realidades muy diferentes.
De poder volver a vivir aquello… sería más consciente del peligro, por grande que sea un paraíso… preservar tu vida, tu cordura y tu salud es algo fundamental. No olvido lo sucedido, ni lo bueno ni lo malo, y en todo momento les deseo felicidad y calma. Yo siempre recordaré con cariño a aquella familia que durante unos años, fue mía, y a una mujer a la que quise más de lo que todos creían.

3

A veces las personas que más cambian tu vida llegan a ti del modo más inesperado. Él era un informático lleno de conocimientos que se comparte al mundo con una mezcla curiosa de sabio enriquecedor y necio que adora tener la razón para reforzar su autoestima. Su necesidad de optimizar tu vida hace que te enseñe trucos y formas de “vivir mejor” casi cada día, y si eres tan estúpido de no emplearlas… es tu problema. Por desgracia, tiene verdaderos problemas a la hora de gestionar sentimientos, y es un “o estás conmigo o contra mi” constante. Trata a las mujeres como objetos por miedo a abrir su corazón, y cómo cuesta mucho que el amor salga bien, cada fracaso “refuerza” su actitud vital y él cree que le da la razón. Durante años, compartimos muchas aventuras, fuimos Starsky y Hutch, y sabíamos que juntos no había nada imposible. Sin embargo yo veía cómo cuándo se enfadaba con alguien, a veces solo por decirle una frase de lo más normal que a él no le gustaba, lo añadía a una lista negra de la que nadie podía borrarse, y yo le decía entonces que ese comportamiento era un mal augurio para nuestra amistad. Mis méritos hicieron que tardara mucho en ser añadido, y un gran viaje que debió despejarnos y darnos aire para una vida no siempre sencilla, fue su argumento final para añadirme a esa lista.
De poder volver a hacer aquel viaje… quizás nada habría evitado nuestro final. Tirando por el retrete mi orgullo ya le pedí disculpas entonces… y él, ni las contestó, ni siquiera me dijo porqué dejó de hablarme cuando estoy seguro, podría defender que él se portó mucho peor conmigo. Seguí el mismo camino que tantos otros, así que no me sorprendió. Yo siempre creí que él tenía el potencial de ser una estrella, y no un Donald Trump cualquiera. Y siempre le recordaré con cariño y una parte de mi deseará mientras viva que me un día me envíe un mensaje para que podamos seguir aquella conversación hecha amistad, y viceversa, cosa que jamás sucederá.

4

Pasaron tantas cosas en tan poco tiempo que no supe digerirlas. Un amor del que te consume y al mismo tiempo, te hace inmortal. Que cualquier gesto tenga sabor a cielo, que pasear, dormir, ducharse o lavarse los dientes sean completamente distintos a todo lo vivido antes. Sentí tanto… que a veces me moría, y otras renacía, una discusión con ella me volvía loco, una reconciliación me hacía morir de un amor infinito y único. Nada tenía sentido sin ella, y sin embargo, era una relación de inicio complicado por su situación familiar y la distancia. Pero un amor así todo lo puede, y no había brújula ni viaje si ella no estaba a mi lado. Y tras un par de meses juntos, un accidente doméstico envuelto en celos tontos, una mala racha, hicieron mella para comenzar a separarnos… fueron tantas cosas, y yo llevé tan mal creer que perdía la fe… no imaginaba el dolor que ella soportaba, tanto en su viaje, como al acompañarme después mientras visitaba su tierra, qué necios… yo el primero. El ocultar partes de nuestra verdad el uno al otro nos hizo creer que éramos mentira, y que aquel cuento no acabaría bien. Aquella pasión no entendía de fuego lento y pedía ser consumida sin límites, aquellos meses de espera parecían eternos… pero el mundo recobraba sentido una vez juntos. Y el viaje a la capital del reino no realizado añadió más distancia… y los miedos, orgullos, los consejos ajenos e incluso los celos, hicieron que levantara uno de esos muros que otras veces me habían salvado. Y de ser una guitarra de rock y la mano que la toca, nos convertimos en dos barcos que se separaran en una larga noche para no juntarse nunca más…
De poder volver a verla, le daría un abrazo, no creo que pudiera hablar. Fui torpe en palabras, estúpido en actos y subestimé en qué podía convertirse aquello, y el vínculo mágico que nos unía. Al final todo tiene un sentido, o eso crees al hacer las elecciones, y aunque quizás haría lo mismo… es inevitable ese “y sí“, que convierte un afecto infinito a inolvidable a una persona a la que siempre querré, en mucho más que eso.

Aceptar que estas 4 conversaciones no continuarán ha marcado mi vida…
…y me ha dado calma para comprenderme mejor, empezando por perdonarme por mis errores, y ser consciente de mis aciertos. Nada cuesta más que darle la espalda a tu corazón, cuando se convierte en ese niño caprichoso, miedoso, estúpido y cínico, que podría acabar contigo.
Pero la vida sigue, la música suena y has de bailar… quizás no siempre seamos destinos, pero sí estaciones que ayudan a otros, o a nosotros mismos, a llegar a dónde pertenecen, mientras todos aprendemos… a sentirnos bien en nuestra piel.

Dic
29
2020

“Soul”, el alma de Pixar

 Escrito a las 11:11     Archivado en: Desde dentro..., El Séptimo Arte     comentarios cerrados


Soy un enamorado de Pixar prácticamente desde que sé que existen, así que cuando llegó al cine Toy Story, su primera gran película, acudí ilusionado, y a todas las películas que han hecho después. Desde entonces, nos han regalado algunas de las mejores películas de la historia… y , para mi, está entre ellas. No sabía qué esperar, y me pilló por sorpresa… y os deseo lo mismo, así que no contaré nada intrínseco de la película. Tan solo os animaré a verla y disfrutarla… una auténtica obra maestra con el corazón, y alma, de Pixar.
 

“La vida está llena de posibilidades,
tú solo tienes que saber adónde mirar.
No te pierdas las alegrías de la vida”.

 
 

 
 

“Algunos no pueden dejar de lado sus ansiedades y obsesiones, quedan perdidos y desconectados de la vida y este es el resultado”.

 
Una joya que ha salido en tiempos oscuros, y que incapaz de encontrar un hueco en la cartelera, se ha estrenado este 25 de Diciembre en Disney+.
Espero que podáis disfrutar de un modo de ver “Soul“. Yo tengo la suerte de tener Disney+ para compartir en familia, y desde luego… esta película es un peso pesado en el catálogo del servicio de streaming de Disney. Y cómo Disney+ ofrece una prueba gratuita de 7 días… es una gran oportunidad de hacerte una cuenta, y en esa semana verte Soul y The Mandalorian, ambas soberbias y de lo mejor que hemos visto en este 2020 en la gran (ahora pequeña) pantalla.
Espero que os guste y que me contéis vuestras impresiones.
Un abrazo
 

Porque la vida puede ser maravillosa.
 
Andrés Montes
(1955-2009) ¡No te olvidamos jugón!

 

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  Notas y dibujos de...

...un celtíbero errante, un androide defectuoso y con sentimientos, un yeti en calzoncillos en busca de otros eslabones perdidos, coleccionista de sonrisas y momentos que atrapar con el cazamariposas que los años ha tejido, pintor de acuarela en un día de lluvia, que con su sonrisa desnuda y la mirada perdida, te espera sentado al borde de un acantilado.

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