Agradecimiento y perdón

Tan importantes como el aire y el agua, tan primordiales para la vida como la Luna y el Sol, son el agradecimiento y el perdón.
Ya lo dice la cuna de la sabiduría humana, el refranero español: «De bien nacido es ser agradecido«, y son mucho más que palabras, es clave en la vida agradecer, a Dios o el Universo, según tu credo, aquello que se te ha dado. Empezando por la vida, la salud, tus padres o un primer beso, valorando los momentos, y siendo capaces de ver, que siempre hay algo que debemos agradecer.

Seamos agradecidos con las personas que nos hacen felices, ellos son los encantadores jardineros que hacen florecer nuestra alma.
Marcel Proust

 
O mi favorita:

Vamos a levantarnos y dar las gracias, porque si no aprendimos mucho hoy por lo menos hemos aprendido un poco, y si no hemos aprendido un poco, por lo menos no estamos enfermos; y si estamos enfermos, por lo menos no estamos muertos. Así que vamos todos a dar gracias.
Buda

 
El perdón es diferente, pero al mismo tiempo, similar. Y además, es muy distinto el perdón a otras personas, y el que nos debemos a nosotros mismos, más cruel y engreído si cabe. El orgullo tiene en el perdón su mayor enemigo, y la razón que no siempre tenemos negará constantemente un perdón que suele deberse a falta de comprensión o ser incapaces de mirarnos en un espejo en el que no siempre es fácil vernos reflejados. ¿Eres capaz de perdonarte? Analiza qué te duele, cuales consideras tus mayores errores, y piensa si te culpas por ello… quizás encuentres un sendero hacia la esperanza, y que ni el tiempo ni la distancia te impidan pedir disculpas por aquello que te atormente, aunque no sea bien recibido, el simple hecho de dejarlo ir te hará sentirte más liviano.

Me marché con el puño cerrado… Vuelvo con la mano abierta.
Rafael Alberti (1902-1999)

 
Sensacional Rafael, como siempre. E igualmente inspirado, un padre de la patria norteamericana:

Inscribe los agravios en el polvo, las palabras de bien inscríbelas en el mármol.
Benjamin Franklin (1706-1790)

 
Y una muy cierta, por duro que sea:

A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.
Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.

 

Siempre hay un muchas cosas por las que dar las gracias,
y siempre nos enriquecerá, saber perdonar,
empezando por nosotros mismos.
 
 

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1 respuesta

  1. Bruma dice:

    Que valiosas son ambas cosas, especialmente el perdón sincero…
    Un abrazo corazón.

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