No estaba preparado…
El destino, ese duende cómplice, travieso y traidor, cruzó nuestros destinos entre palabras sin cara, entre frases sin voz. Ilusión y nervios, miedo y ganas, mejor dejar de pensar, intentando engañarme con la idea de que aquel era un día normal. Una vez frente a ti, una meta, dejar de...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!