Dame tu voz (Parte I)
Agotado, sin fuerzas, me desplomé sobre un esquina donde poder hacer de la soledad mi amante más fiel y de la tristeza, el manto con el que cubrirme. En mis ojos se había marchitado hasta apagarse la esperanza, y la sonrisa empleada como bandera para enfrentarme a los días más...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!