Él vs Ella

No puedo evitarlo… este tipo de chistes me encantan y definen lo diferentes que podemos ser entre los géneros. Y que conste que según el momento, puedo ser más ella que él, pero bueno. :P

DIARIO DE ELLA:
Esta noche, mi marido estaba raro. Hicimos planes para ir a cenar a un restaurante. Estuve de compras todo el día con mis amigas y pensé que él se había enfadado por eso, y porque llegué tarde, pero no me comentó nada. No hablamos de nada, así que le sugerí irnos a un sitio más tranquilo para poder conversar. Me dijo que sí, pero no me habló demasiado. Le pregunté si algo iba mal y me dijo “nada”. Le pregunté si yo tenía la culpa de que estuviera molesto y me dijo que no estaba molesto, que no tenía nada que ver conmigo y que no me preocupara. Camino a casa le dije que le quería. Él sonrió ligeramente y siguió conduciendo. No entiendo por qué se comporta así ni por qué no me dijo “también te quiero”. Cuando llegamos a casa sentí que lo había perdido completamente y que no tenía nada que hacer con él nunca más. Solo se sentó allí, viendo la TV. Siguió estando ausente y distante, así que me fui a la cama. 15 minutos después él vino a la cama también. Para mi sorpresa correspondió a mis caricias e hicimos el amor. Pero seguía teniendo un aire distraído. Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé qué hacer. Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra.
Mi vida es un auténtico desastre.

DIARIO DE ÉL
No sé qué coño le pasa a la bici ,que no me cambia y llevo todo el día pensando de dónde vendrá la avería. Bueno, por lo menos he follado.

Moraleja:
No hay que preocuparse por tonterías, si dudas de algo… pregunta, sé sincero, acepta la respuesta, vive sin miedos.

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1 respuesta

  1. Martuita M dice:

    El libro «Los Hombres son de Marte, las mujeres de Venus» llama a esta situación «la cueva». Explica que cuando un hombre tiene un problema que resolver, se mete en su cueva. No pide ayuda, no cuenta lo que le pasa, y todo cuanto necesita es tiempo y espacio para resolver la cuestión. Pero la mujer no lo sabe, porque generalmente las mujeres no tienen cueva. La mujer, normalmente, no necesita aislarse del hombre que ama cuando tiene un problema. Al contrario, necesita hablar de ello, sentirse comprendida… a menos que tenga miedo de no ser entendida o de que sus inquietudes no sean consideradas de importancia. En tal caso, es posible que calle lo que le está pasando.

    A veces, la mujer sabe que los hombres tienen cueva… e intentan dar el tiempo y el espacio necesarios. Pero de todas formas, siempre cabe el miedo a que no se trate de la cueva, y comienza, casi inevitablemente, la comedura de coco citada en el texto.

    La solución, ciertamente es comunicarse… si bien, marcianos y venusinas hablan distintos idiomas… ;) lo cuál, complica las cosas.

    En mi opinión, la mejor solución está en sacar el valor necesario para expresar los sentimientos de uno, sin herir los sentimientos del otro. Decir como te sientes, sin acusar ni culpabilizar a nadie de tus sentimientos. Tus sentimientos surgen por una situación que tal vez estás imaginando, que ni siquiera es real. En tal caso, las acusaciones no sólo están fuera de lugar, también pueden ser muy dolorosas y provocar en el otro una reacción no deseada.

    No es lo mismo decir «siempre llegas tarde», «nunca friegas los platos», o «ya nunca me llamas», que «me siento enfadada porque no me gusta esperar», «me siento cansada, no quiero fregar los platos hoy», o «me siento triste porque ya no hablamos con la misma frecuencia»… y después, las preguntas mágicas: «¿qué podemos hacer? ¿cómo podemos solucionarlo? ¿qué opinas sobre ello? …

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