Lecciones olvidadas, reaprendidas y desconocidas.

Ayer hablaba con un ser querido al que la vida últimamente ha doblegado, y es que por fuertes que seamos, la meteorología existencial nos recordará nuestra mortalidad haciendo primero que apoyemos en el sueño las rodillas, para hacernos besarlo poco después, a veces incluso rompiéndonos la nariz en el golpe. Y no quedan más cojones que levantarse, aunque a veces la vida se empeñe en ponerte un pie en la cara y aprisionarla contra el asfalto, jamás deberíamos olvidar que la primera obligación de un prisionero es alcanzar su libertad, por muchos años que deba luchar hasta encontrarla. Solo palabras, sí, lo sé, pero grabadas a fuego, aprendidas en desiertos, cicatrizadas en las rodillas, dibujadas en el mapa de la espalda.

Y es que creo que jamás dejamos de aprender cosas nuevas, y precisamente las nuevas lecciones que desplazan a otras antiguas nos hacen cometer errores que pensábamos no cometeríamos de nuevo. Si abres una puerta apenas un instante después del «Toc Toc Toc» (Penny!), puedes asustar a quien llame, mientras que de no hacerlo y esperar demasiado, bien para hacerte el interesante o porque contienes tu emoción, podría hacer que esa persona se fuera. Hay que asumir que hagas lo que hagas podrás equivocarte y acertar, y que ambos procesos forman parte de los contrastes elementales del mundo humano, así que perdónate tus tropiezos, y levántate con ilusión y una lección más que añadir «a la saca».

Cuidarnos a nosotros mismos es más que regalarnos cosas, masturbarnos habitualmente o comer chocolate. Es no sentirnos responsables de las elecciones de los demás, aunque nos duelan, mas aún cuando han ignorado nuestros consejos. Intentar no tratar como una prioridad a quienes solo se acuerdan de ti en sus Titanics, y saber cuidar de quienes incondicionalmente, reman para que tu barca visite los mejores y más sanos puertos del Caribe.
Emborrachémonos de vida y plantémosle cara al mañana, por duro que sea, sonrientes.
Al fin y al cabo, nuestra actitud dibuja el mundo, y la vida… es bella.
Sin importar errores, sin dejar de bailar, ebrios de presente.

También te podría gustar...

6 Respuestas

  1. malu dice:

    Bailas???

  2. Cande. dice:

    Y todo ello sin sentirse culpable de la necesidad, en ocasiones, de ir soltando lastre; soltando a esa gente que nos perjudica en cualquier puerto (camino del Caribe que es la meta)..

    Ebrios de presente:)

    ¡Un abrazo!

    http://concdecandela.blogspot.com.es/

  3. bruma dice:

    Emborrachemonos pues!!!
    Chin chin por el presente! ;)

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies