La casualidad te va a alcanzar
La lluvia caía con fuerza sobre las calles de una ciudad que se plegaba sobre si misma. No hay brisa capaz de interrumpir el reinado de las gotas cuando tercas, asedian suelos y tejados implacables y sedientas. Mis pies se deslizaban entre neones y puertas cerradas, entre desconocidos y sentimientos...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!