Reflexiones sobre el rumbo de la sociedad…

El mundo ha cambiado mucho en los últimos años, sobre todo en las grandes ciudades. Las nuevas tecnologías han dado paso a una serie de empresas que buscan maximizar su negocio muchas veces a costa de los demás. Yo, que soy tan fan de Amazon, no me planteo cuando compro lo mal que tratan a sus trabajadores o lo poco legales o éticos que son algunos de sus acuerdos. Quizás lo que yo debería hacer es dejar de comprar en Amazon.
Algo parecido sucede con Uber, un monstruo del transporte, que es cómo debería haber sido el taxi antes de que llegaran. Amables, buenos coches, más baratos… y sobre todo, muy cómodos tecnológicamente y fáciles de usar. Los que hemos padecido taxistas malolientes o maleducados, agradecemos algo así. Ahora bien, los taxis están cambiando y cada vez da más gusto cogerlos, la competencia puede ser sana, pero quizás en este caso es bastante desleal, es un problema muy complejo de analizar. ¿Y qué pasa con el reparto a domicilio? Un ejército de ciclistas y motoristas conquista las grandes ciudades. Tener tu hamburguesa favorita en tu casa en media hora, o unos condones o unas cervezas, pagar solo un par de euros más para no moverte de casa… ¿será el nueva esclavismo? Bueno, esto último lo explica mejor que yo este vídeo:

Y lo explica mucho mejor que yo Carlos Otto en este artículo.
También durísima pero necesaria esta historia de Analia Plaza.

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