Tu nada
Aquel día tus pasos te llevaron al parque dónde había atracado mi alma-barca unas horas antes. Me viste y sonriente te sentaste conmigo a disfrutar de una buena conversación, sin saber, ingenua, que había agotado mis palabras contigo. Me llenaste de ramos de margaritas con forma de piropos y elogios...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!