La maldición del camino difícil
Allí estaba de nuevo, ante una encrucijada. Esta vez, la contemplaba sentado en una roca dispuesta a un lado de la calzada como si de una cómoda silla se tratara. Aprovechó para beber un poco de agua de una botella que llevaba en su mochila y encendió un pitillo, girando...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!