Peregrino en tu piel
Una vez deshojadas las serendipias, llegó una brisa traidora que se las llevaba para esconderlas lejos de mi, antes de que pudiera descifrarlas. El destino era, como siempre, el que soplaba juguetón, con sabiduría ancestral y el alma traviesa de un niño pequeño. Planeaba, pérfido, irlas devolviendo a mis pies...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!