Re-aprendiéndo-te
La vida es maestra, la vida es camino.
Continua enseñanza, poner en duda cuanto has aprendido.
Lo recordé aquel día, cuando con los ojos cerrados, te sentía deslizándome despacio dentro de ti, sin prisa. Acostumbrado a tormentas y relámpagos, aquella brisa se me hacía tan extraña como mágica.
Marcabas el paso a cámara lenta, al ritmo de tu respiración, mientras el sudor comenzaba su viaje por nuestra piel. Entre delirios de placer, envuelto en tu olor, perdí la percepción del tiempo, nunca había tocado con ambas manos el cielo.
Recuerdo que empezaste a acelerarte, y en silencio, alcanzaste la cima. Mientras recuperabas la respiración, me abrazaste con dulzura.
Mientras te miraba emocionado seguía pensando en cuanto me quedaba por aprender del mundo… de ti… contigo.



Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.