«Ella» (extracto de «El Nombre del Viento»)
—Su sonrisa podía parar el corazón de un hombre. Tenía los labios rojos. No era el rojo chillón, artificial, que tantas mujeres creen que las hace parecer deseables. Sus labios siempre estaban rojos, de día y de noche. Como si minutos antes de verla tú, hubiera estado comiendo bayas o...







Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!