«Equivocar el camino es llegar a la nieve.»
Cuándo acabé de ver la Bola Negra, además del nudo en la garganta, latía en mi pecho una voz que me preguntaba ¿Acabas de ver la mejor película que has visto en tu vida? La respuesta no es sencilla, pero la propia pregunta es en sí… reveladora.
Amante de la ciencia ficción, rápidamente pensaría en «Matrix» o «Origen» como algunas de esas obras que me dejaron pensativo tras verlas en el cine, pero es diferente a todo lo que te mueve y te cambia la película de los Javis. Es puro corazón, incomparable, porque cuando tienes una buena historia entonces es vital el cómo contarla para que sea algo… legendario, y ahí es cuando unos directores geniales ponen su algo especial, para hacer la magia.
La Bola Negra te hermana, te hace aún más cómplice de una ideología y de una forma de amar y vivir, es una película en la que se ha derramado tanto corazón… que no puedes sino igualar la apuesta sumando el tuyo. La historia de cada actor merece ser escuchada, cómo los hilos que tejieron esta obra maestra cruzan las vidas de tanta gente, y se entremezclan y bailan a lo largo de un siglo, entre almas y corazones nacidos para ser y bailar, para liberarse de ataduras y sentir.
¿Y a mí,
quién me va a defender de tu belleza?

Me pregunto si se puede contemplar tanto amor sin sentir nada, qué triste la vida de aquellos que lo gozaron con el enésimo truño del policía caspa interpretado por el ilustre Epstein nacional. Pero solo puedo sentir lástima por quien vea esta película sin sentir nada… porque está muerto, y no lo sabe. Gente que no es capaz de ver más allá de lo que un Boyero cualquiera vería, crítico que representa a la perfección lo más rancio del séptimo arte, y que, pese a ello, no puede sino rendirse a la excepcionalidad de esta película, aunque algo le escueza en sus genitales en el proceso.
…Llegó el primero, donde arden mil fuegos
De carne y lucero, es mi cruz
Mira de frente, como hacía a los veinte
¿Y quién no le teme al Sol?
Llego a la nieveMira qué tontería
Arden las turbias palabras que nunca prendí
Y tú
Vedla en cines porque os sentiréis orgullosos de ser partícipes de la historia del cine.
Yo aún necesito algo más de tiempo para volver a verla, pero la disfrutaré en casa junto a mis seres más queridos.

INFORMACION IA:
— Escrito enteramente por Humanos, sin revisión de IA.
— La imagen es hecha por humanos para promoción de la película.







Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!