Diferencias entre oír… y escuchar.
Oír es un simple acto biológico. Es percibir el sonido de una voz mientras tu mente está a kilómetros de distancia, esperando ansiosamente tu turno para hablar. Es superficial, automático y, muchas veces, egoísta.
Escuchar es un acto de valentía y presencia absoluta. Es apagar tu propio ruido mental por un instante para sintonizar con la realidad del otro. Es leer los silencios, sostener la mirada y acoger la vulnerabilidad de quien se está abriendo a ti.
Cuando alguien solo te oye, te sientes invisible, incluso estando a medio metro de distancia.
Pero cuando alguien te escucha de verdad, la conexión es visceral.
Sientes que importas.
Sientes que existes.
Conectar activamente con lo que dice una persona no requiere tener las respuestas correctas, ni tratar de solucionar su vida. Solo requiere transmitirle un mensaje silencioso pero poderoso:
«Estoy aquí. Te veo.»
En un mundo que no para de gritar y de mirarse el ombligo,
tu silencio atento es el regalo más revolucionario que puedes ofrecer.

📷 Imagen de Cottonbro Studio en Pexels





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!