Regalo flores
No se puede remar contra corriente,
ni dejar de ser uno mismo por el desgaste del camino,
así que he de confesar, siendo vehemente,
que nunca me doy por vencido,
y suelo obsequiar flores.
Regalo flores a gente que luego las vende,
a quienes dan las gracias, y no las vuelven a oler,
a los que ni cuando las tienen en la mano, las saben ver,
incluso a quien no las merece,
incluso a quien nada ofrece.
Regalo flores y me siento tonto,
a veces usado, y otras condenado,
pero la otra opción es mucho peor,
sería dejar a alguien que lo merece
sin su flor.



Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…