El Principito
XXIII -Buenos días –dijo el principito. -Buenos días –dijo el vendedor. Era un vendedor de píldoras perfeccionadas, de las que apagan la sed. Tomando una a la semana, ya no se siente la necesidad de beber. -¿Por qué vendes esto? –dijo el principito -Supone una gran economía de tiempo –dijo...





Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!