La comodidad de la culpa ajena
Existe una extraña comodidad en señalar con el dedo (aunque al hacerlo otros tres te señalen a ti). Cuando algo sale mal, cuando los planes se desmoronan o las expectativas no se cumplen, culpar a otros se convierte en un refugio inmediato. No duele. No exige examen interior. No obliga...



Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!