De nuevo en la cornisa con Kosh
Kosh es mi ángel de la guarda. Bueno, no es mio, ni tampoco un Ángel, pero para que me entendáis. Lo conocí en una cornisa, hemos charlado, le he escrito alguna carta, incluso algún encuentro inédito e incompleto… y de vez en cuando me gusta tanto como necesito sentarme a...



Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.