Y seguí soñando…
Comencé por sus pies tan desnudos como el resto de su cuerpo, apretándolos con fuerza con mis manos, mitad pasión y deseo, mitad masaje y declaración de intenciones, y les dí cuatro besos suaves y lentos repartidos a partes iguales entre cada uno de ellos. Inicié mi travesía con mi...



Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.