Fénix
¿Cuántas veces has ardido en tu agonía y dolor?
Y creíste perderlo todo, incapaz ni de levantarte,
haciendo de las lágrimas fueran tu única y ahogada voz.
Apagándose tu esperanza, secándose tu lago, cerrándose tu cielo.
¿Cuántas malditas veces te deshiciste en vida… quedándote hecho cenizas?

Y sin embargo…
¿Cuántas veces seguiste caminando, aún sin entender, cómo te sostenías en pie?
Y dejaste que las lágrimas limpiaran tus ojos, para dejarte ver con mayor claridad,
encendiendo la llama de la esperanza con la eterna chispa de tu corazón,
cogiendo impulso y fuerza en la completa oscuridad,
ascua palpitante escondida entre cenizas,
que contiene su último aliento,
para nacer del fuego.
Y cada una de esas veces,
que renacimos más fuertes…
ya no quiero olvidarlas nunca.



Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.