Que no te roben una canción
Cuando alguien te regala una canción, la hace más especial, pues a esa melodía perfecta se une el recuerdo de esa persona, casi puedes olerla, sentirla, reviviendo los momentos vividos bajo esas notas, como la primera vez que la escuchaste… a su lado.
Y a veces las cosas se truncan, salen mal… y toca seguir caminos separados. Pero la canción parece querer retener ese momento, ese vínculo y mantenerlo intacto. Aunque haya una parte de ti que no deje de querer nunca… aparece un nuevo amor, la amistad se acaba, o quizás deba cerrarse una herida antes de volver, o simplemente la vida sigue inexorable, y esa canción que era viento fresco y sanación, ahora quema la piel y te deja el corazón en carne viva. La evitas cuánto puedes, y escapas de ella, pero por mucho que luches, no deja de alcanzarte y atraparte, en los sitios y momentos más inesperados.
Y debes enfrentarte a ella, sabiendo que no es malo seguir adelante… si esa canción es única y mágica, no debes dejarla atrás, lucha por ella, las primeras veces dolerá, pero acabará siendo tuya, y no solo el recuerdo de algo que te llenó.
No abandones una canción, límpiala, ella ha hecho lo mismo por ti muchas veces.



un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.
Sí, yo cada día trabajo un poquito mejor la gratitud. Y respeto las decisiones de quienes quiero, aunque les lleven…
Cuanta razón querido katre! Yo me siento un poco asi, dándome golpes contra una pared! El miedo paraliza y no…