Cristales rotos
Una de las mejores metáforas de «Cómo conocí a vuestra madre» fue un capítulo en el que ponían ruido de cristales rotos en ese momento en que una frase rompe un espejismo en el que estás inmerso. En ese momento te das cuenta de un fallo propio, ajeno, o en...



Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.