La Orilla de los Sueños
Maestro y aprendiz caminaban por un sendero que entre los pinos pasaba muy cerca del mar. El aprendiz reflexionaba sobre las enseñanzas que ese anciano con cara de niño le había estado inculcando en los últimos días, y una pregunta tomó forma: -Maestro, ¿Para que sirven los sueños? El Maestro...



Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!
La vida es movimiento y hay que aprender a moverse con ella Todo pasa por algo y la felicidad siempre…
Eso es, ¡casa es amor!, en tan sólo cuatro letras.