A flor de piel

Jamás olvidaré cómo, tras ver aquella película de Marvel, empezaste a besarme con tu habitual delicadeza. Juguetona, cariñosa, dulce… eras cómo un hada cruzando un lago bailando sobre nenúfares, siendo mi piel el agua y las hojas suspendidas, son mis labios. Te gusta la sutileza, y la empleas con un...