In-Contradictoriamente felices

Aquel día llegué muy cansado del trabajo, abrí la puerta mientras ilusionado decía «Hola cariño» en voz alta. Entré en el estudio y dejé la mochila en la mesa del Mac, y tras coger una pequeña bolsita que había traído, fui al salón en busca de ella. Allí estaba en...